martes, 20 de octubre de 2015

El amor y el Orden en la Pareja

"Las parejas anteriores forman parte del campo de la pareja, hasta que sean reconocidas, honradas y agradecidas. Cada uno llega con todo su pasado. El respeto del “orden” en la pareja es fundamental para el bienestar de los dos y para el destino de los hijos. La pareja actual es la última y debe el respeto a las personas que la precedieron y se retiraron para dejarle sitio. Cuando una pareja anterior siente respeto y agradecimiento por parte de la pareja actual, se retira e incluso tiene compasión por la pareja que la sustituye." Bert Hellinger Al contrario de lo que comúnmente se creé cuando formamos una nueva pareja, es necesario antes haberse despedido con amor de la anterior. Sentimientos como la ira, la bronca o la sed de venganza nos atan a la relación. Solo podemos empezar y terminar una relación con amor. Despedirse reconociendo que todo lo vivido fue necesario para mi vida abre las puertas para que una nueva persona entre y tenga su lugar. La nueva pareja debe reconocer a las anteriores y agradecerles que se hayan corrido para hacerle lugar. Además a través del reconocimiento y agradecimiento a las parejas anteriores se gana el respecto y el cariño tanto de la pareja como de sus hijos. Esta es una forma de agregar amor y orden a la pareja actual. Si ambos lo hacen esto colabora también en un ciclo virtuoso entre el dar y tomar. Reconozco su pasado, acepto que otros llegaron primero, mujeres, esposos, hijos y tomo mi lugar; la pareja actual. La sensación de paz y felicidad se instala y se siente el Amor fluir hasta en los mínimos gestos de la pareja.

miércoles, 12 de agosto de 2015

El movimiento que nos da fuerza en al vida

Este movimiento es nuestra tarea durante toda la vida, no importa la edad ni si los padres estan vivos o si ya partieron.

viernes, 31 de julio de 2015

martes, 30 de junio de 2015

Las victimas no prosperan y los salvadores tampoco

Todo aquel que se aferra al rol de víctima, va acumulando bronca, ira, impotencia y resentimiento; en este contexto el éxito y la prosperidad no tienen cabida en su vida Por otro lado el que se empecina en salvar a estas víctimas se pone en el lugar de superioridad, nada de malo le va a pasar, siente que todo lo puede. El Salvador también pierde fuerza en los diversos ámbitos de su vida como por ejemplo; la salud, la familia, la profesión, el trabajo etc. En ambos casos todo lo malo está afuera, o sea, excluido. Víctima y Salvador se complementan, se retroalimentan logrando un equilibrio que lleva a ambos al fracaso. Para que la prosperidad llegue a la vida de uno es necesario incluir a las partes excluidas, o sea ponerlas en rol de igualdad. El primer paso, en contra de lo que normalmente se piensa, no es el perdón ya que seguiría sumando desigualdad pues hace a la victima sentirse superior al victimario. Alguien que se pone en la posición de perdonar al otro pretende ponerse en un lugar superior. El gran cambio ocurre cuando la víctima acepta que en su ira, bronca, resentimiento están sus ansias de venganza y que eso la hace alguien tan peligroso como el victimario además de atraer cada vez más a aquello de lo cual se quiere alejar. Este reconocimiento de igualdad por parte de la víctima le quita fuerza y poder al victimario, pues ya no hay alguien en condiciones inferiores a quien dañar. En ese entonces el salvador tendrá que indagarse; ¿a quién estaba intentando salvar?, o ¿a quién estaba excluyendo? Si uno quiere realmente la prosperidad para su vida necesita correrse tanto de los roles de víctima, victimario como del rol de salvador.

miércoles, 15 de abril de 2015

El Amor Ciego y la Locura

Hoy en día vemos que a muchos jóvenes les cuesta salir de su casa, hacer su vida y, aun después de lograrlo siguen muy pendientes de sus padres. Algunos son exitosos profesionalmente, forman su propia familia, pero al verse en el rol de padres/pareja se muestran débiles, dudosos, poco creíbles. Muchas veces parecen más relaciones de amigos/hermanos que de padres e hijos o de pareja. Tanto en el caso del hijo que no puede irse de su casa como el que aparentemente lo logró; se evidencian sentimientos hacia los padres, traducidos como gratitud, reconocimiento, culpa, lastima, pena y que aunque parezca una locura los hacen creer que pueden ser los padres de sus propios padres. Bert Hellinger lo llama a esto de Amor Ciego, cuando por lealtad y arrogancia el hijo dedica su vida a cuidar de sus padres, a estar a su merced mientras su propia vida es puesta a un lado. Como si tuviera contraído una deuda tan grande que no le alcanzaría la vida para pagarla. Además socialmente estos hijos, devotos a sus padres, son vistos como hijos que aman mucho a sus padres y, por lo tanto mejores personas. Cuánto más uno recibe como hijo, más difícil es dejar a los padres. Sentimos una necesidad profunda de equilibrar el dar y el tomar. Una de las tareas más difíciles que nos toca en esta vida es aceptar que nuestros padres tienen un destino, y que como hijo nada puedo hacer para cambiarlo. Ningún intento de hacerse cargo de algo por los padres tiene éxito y está condenado al fracaso de todos los participantes. Cuando uno no se hace cargo de su vida para cuidar a los padres infringe el Orden de la Jerarquía, que dice que frente a los padres los hijos siempre serán chicos y no deben inmiscuirse en las decisiones de los grandes. Para hacerse cargo de la vida, que nos dieron nuestros padres, es necesario humildad para honrarla, y humildad para asentir a todo tal cual fue. Esto también incluye a las decisiones que tomaron nuestros padres, de como ellos se encargaron de sus vidas y como hoy en día lo siguen haciendo. Y así como en el cuento donde por culpa la Locura siempre acompaña al Amor después de haberse quedado ciego buscándola, uno puede preguntarse cómo hacer para aceptar al destino de los padres, asistirlos cuando necesitan sin abandonar la propia vida? Según Hellinger la manera de equilibrar y retribuir la vida que nos dieron es encargándonos de nuestras propias vidas, haciendo algo muy bueno con ella; cuidando la vida en sus diferentes formas; hijos, pacientes, alumnos, clientes, animales, plantas, etc. A través de una constelación, aunque los padres no estén más vivos, se puede reconstruir esta jerarquía restableciendo el orden y de esta manera El Amor recobra la visión y vuelve a fluir dentro del sistema familiar.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Cuando el Amor no es suficiente

A pesar del amor que se ve en las historias de adopción, muchas veces en cierta etapa del niño, se ven problemas de conducta, de aprendizaje y hasta alguna enfermedad. Ya en la edad adulta, aparecen hombres y mujeres sin fuerza para enfrentar la vida, o que no encuentran su lugar; aunque se hayan casado y formado su propia familia. Según Hellinger los hijos adoptados pertenecen a sus familias biológicas y de ellas toman la fuerza de la vida. Entonces uno se pregunta qué papel tiene la familia que adopta? Acaso todo el cariño y el cuidado que los padres adoptivos dispensaron no fue suficiente para que este niño sea feliz? Y el resto de la familia, que los vio crecer; los hermanos, abuelos, tíos, primos lo ven distinto por no llevar la misma sangre? Hellinger nos invita a mirar cuestiones como la adopción desde otro ángulo, dejar de lado los juzgamientos, los celos, los miedos de perder el amor de un ser querido y dar prioridad al orden para que el amor y la fuerza de la vida puedan fluir. A través de las Constelaciones Familiares los hijos adoptivos pueden tomar el amor de sus padres biológicos, vivos o muertos, agradeciéndoles la vida. Por otro lado los padres biológicos le agradecen a los padres adoptivos por haber cumplido con la función de cuidarlos y darles el amor que ellos no pudieron. A su vez los padres adoptivos expresan su profundo agradecimiento, porque gracias a ellos este niño llegó a sus vidas. Con esta imagen el hijo adoptado no se siente culpable de, hacer un lugar en su corazón a quien les dio la vida y, con la fuerza de sus padres puede seguir y hacer algo bueno con su vida. Con el respeto y la honra a los padres biológicos el hijo adoptado recupera su origen, de donde viene su fuerza y está entero para poder tomar lo que los padres adoptivos, o padres de corazón, pueden ofrecerles. Lo que antes era algo dividido y fraccionado pasa a estar completo. Mis padres biológicos o mis padres adoptivos? La infidelidad a los padres de corazón deja de ser una culpa a sobrellevar. Él por que me dieron en adopción, pierde fuerza pues en realidad si mis padres biológicos no me hubiesen dado a otra familia, estos padres de corazón, hermanos, abuelos, tíos, etc. no hubieran llegado a mi vida. Y por fin su vida sería distinta y no sería quien es hoy.